El 22 de noviembre de 1963 en el estado de Dallas, Estados Unidos, la vida del presidente John F. Kennedy
llegaría a su fin. Un mar de incógnitas inundó, y hoy en día sigue
inundando, al mundo entero, y la realidad es que quizás nunca se sepa públicamente la verdad de lo que ocurrió aquel día, la verdadera identidad del magnicida que decidió poner fin a el gobierno de Kennedy.
Según las versiones oficiales ocurrió lo siguiente:
Lee Harvey Oswald asesinó al presidente Kennedy a las 12:30 del mediodía disparando desde la ventana del Texas School Book Depository. Dos proyectiles impactaron en el cuerpo de John F.;
uno en el cuello perforándole la tráquea y otro en la parte izquierda
de la cabeza, atravesándola de lado a lado. El primer proyectil siguió
su trayectoria, impactando luego en el cuerpo del gobernador Connaly,
rompiéndole dos costillas, perforándole un pulmón, partiéndole la
muñeca y luego finalizando su trayectoria alojándose en su muslo
izquierdo.
Más tarde surgieron numerosos testimonios y pruebas de que esto no fue lo que había pasado, pero todos ellos, así como el cuerpo de Kennedy, fueron confiscados por el servicio secreto. Bastante sospechoso que el servicio secreto tuviese tanta urgencia en retirar pruebas y testimonios si lo que ellos dijeron fuese realmente cierto, ¿no os parece?
A continuación algunas de las afirmaciones mas importantes que demuestran que Oswald no podía haber cometido este asesinato solo y por tanto afirmaciones de que la versión oficial no era verdadera:
-Era prácticamente imposible obtener una buena vista desde el sexto piso del Texas School Book Depository.
-Algunos testigos afirmaron que vieron a más de un hombre en la ventana de la habitación desde donde se produjeron los disparos.
-Ambos disparos tenían ángulos diferentes, lo que concluía que había sido imposible que ambos provengan desde el mismo sitio.
-El intervalo entre los disparos había sido muy corto como para provenir desde el mismo arma, sin tener en cuenta que el supuesto asesino debía de disparar, cargar el arma (cosa que llevaba mas tiempo de el que nos quieren hacer creer) y apuntar nuevamente.
A esto debe sumarse la constante desaparición de evidencia de los Archivos Nacionales, y la misteriosa muerte de 21 testigos que debían declarar ante la comisión Warren.
Ante todo esto, a nosotros no nos quedan dudas de que la versión oficial es totalmente falsa y nos hace pensar que organismos como la CIA y el FBI tienen relación con lo ocurrido.

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