viernes, 16 de noviembre de 2012

Algunas de las mentiras universales

Aquí os mostramos algunas de las mentiras más generalizadas de nuestra sociedad:


-¿De verdad los ciempiés tienen cien patas? Parece ser que nunca ha aparecido un ejemplar que tenga ese número exacto. De hecho, la cantidad de patas varía entre 15 y 191 pares.

  
 
- Existen más de tres estados de la materia: Todos aprendimos en el cole aquello de sólido, líquido y gaseoso. Pero nos rompieron los esquemas cuando los científicos descubrieron un cuarto: el plasma. Actualmente hay quince estados

- Dormir rodeado de plantas no es peligroso: De noche, los vegetales consumen oxígeno y liberan anhídrido carbónico, que es perjudicial para la salud. Pero lo hacen en cantidades tan pequeñas que habría que dormir rodeados de un auténtico vergel y en una estancia herméticamente sellada para que fuera nocivo.

- Grahan Bell no inventó el teléfono: Fue el italiano Antonio Meucci quien, en 1870, instaló un dispositivo de telecomunicaciones entre el sótano y el dormitorio de su casa de Nueva York. Presentó una solicitud de patente, pero la perdió al no poder pagarla. Finalmente, Bell perfeccionó el invento y lo patentó.

- El Everest no es la montaña más alta del mundo: La mítica cima tibetana mide “solo” 8.848 m. Poco, si lo comparamos con el Mauna Kea, un volcán hawaiano que emerge en medio del Pacífico. Sobre el nivel del mar sobresalen 4.205 m, pero la mayor parte de su estructura (6.000 m) se oculta bajo el agua. Por eso, su altura total medida desde su base submarina es de 10.205 m. Casi 2.000 más que el Everest.

- Mozart no se llamaba Amadeus: Su auténtico nombre era Joannes Chrysostomus Wolfgangus Theophilus Mozart. ¿De dónde viene, entonces, lo de Amadeus? Un príncipe prusiano quedó tan impresionado por la música del joven compositor que le rebautizó cómo Wolfgang Gottlieb (vocablo alemán que significa “amado por Dios”). A Mozart le pareció una cursilería, y se burlaba de la anécdota en cartas escritas a sus amigos: “Ahora tendréis que llamarme Wolfgang Amadeus”, traducción latina de la palabra germana.

-Los toros no se excitan al ver el color rojo: De hecho, ni siquiera pueden distinguirlo, ya que estos animales son daltónicos y solo son capaces de diferenciar el blanco, el negro y algunos tonos de grises. Por eso, daría igual de qué color fuera el capote del diestro, porque lo que realmente enfurece al animal son los movimientos que el torero realiza con dicha capa.

- El animal más largo del mundo no es la ballena azul: Aunque se han encontrado ejemplares de estos cetáceos que alcanzan los 33 m de longitud, le gana la partida el Lineus longissimus, una especie de gusano que llega a alcanzar hasta los  40 metros de longitud.

- El auténtico número de la bestia es el 616: Los investigadores del Ashmolean Museum de Oxford volvieron a estudiar los papiros de Oxyrhynchus, que contienen el texto original del Apocalipsis de San Juan, y han descubierto que se habían cometido errores de traducción en la versión que conocemos. Entre ellos, confundir el número 616, que es el que cita el apóstol como marca del Anticristo, con el 666.



Sorprendentes, ¿verdad?


No hay comentarios:

Publicar un comentario